En el marco del proceso de construcción del Estado en el siglo XIX, los poderes locales tuvieron un papel fundamental en la determinación de su resultado. Asimismo, las fuerzas de la localidad tuvieron que pasar por un proceso generador parecido, ya sea a partir de herencias coloniales o surgidas en territorios considerados márgenes territoriales. En el presente artículo, se trata de determinar el proceso de creación de un poder local en el litoral boliviano alrededor del puerto de Cobija y se plantea que dicho proyecto se diferenció del promovido por el ejecutivo central. Se considera que este proceso fue catalizado por los eventos que rodearon el viaje de Andrés de Santa Cruz al puerto a finales de 1832, que propiciaron la territorialización de los intereses de los principales dirigentes y comerciantes allí asentados. A partir de ese momento, estos actores potenciaron su expresión política, expresada como disenso o, como mínimo, fundamentando el cambio en la relación con el ejecutivo, pasando a estar dominada por la negociación.