Este artículo examina las estrategias adaptativas de las comunidades trashumantes en el Norte Chico chileno frente a las transformaciones territoriales provocadas por actividades extractivas y modificaciones en los regímenes de propiedad. A través de una metodología cualitativa que combina etnografía, análisis espacial y revisión documental, se analiza cómo estas comunidades mantienen y transforman sus prácticas de movilidad territorial. Los resultados evidencian que la persistencia de la trashumancia se basa en una territorialización flexible articulada en tres componentes fundamentales: una red de rutas que refleja conocimientos ambientales acumulados, un sistema de majadas como infraestructura de movilidad y mecanismos de transmisión cultural adaptados a nuevos contextos. Se argumenta que estas estrategias adaptativas constituyen un importante repositorio de conocimientos sobre la gestión sostenible de territorios áridos, especialmente relevante en contextos de cambio climático y presión territorial.