La provincia de Chañaral posee una larga tradición minera que ha significado la configuración de un territorio asociado a esa
actividad y una profunda monodependencia económica. Actualmente el área enfrenta un complejo escenario ante el inminente cese
de faenas de las dos explotaciones en las que descansan la economía y el empleo. El presente artículo explora las posibilidades
que tiene el legado minero-industrial para, además de cumplir una función simbólica, constituirse en un recurso que permita a sus
habitantes continuar proyectándose al futuro.