Hasta recientemente la historiografía no destacaba el protagonismo político de actores indígenas en los procesos de independencia. Queda todavía mucho por hacer para que protagonistas individuales estén más visibles en los relatos dominantes. Este trabajo propone poner el foco en la trayectoria vital de un sacerdote indígena, Andrés Ximénez de León Manco Cápac, que luchó por la independencia de un amplio territorio que hoy comprende Bolivia, Argentina y Uruguay. Se movió en el marco de una nutrida red de contactos, que contaba con el obispo Pedro José Chávez de la Rosa y Juan José Castelli. Su implicación fue multiforme: política, militar e intelectual. Era portador de un proyecto político propio que buscaba una ruptura completa con España y el restablecimiento de una soberanía indígena, conectando así el liberalismo político, los ideales del renacimiento inca y la memoria de las grandes rebeliones.